sábado, 29 de enero de 2011

Galileo




Teníais razón,
vuestras señorías,
imploro vuestro perdón.

Admito y reconozco
en publico y humildemente
que no solo todo este tiempo
he sido un blasfemo, un anatema y un hereje
que ha osado cuestionar
las sagradas e inamovibles leyes
de la naturaleza creada por Dios
y defendidas por la Santa Madre Iglesia,
sino que además
admito y reconozco
que todo este tiempo vosotros teníais la razón
y yo estaba equivocado.

Teníais razón,
vuestras señorías,
la tierra es plana
y es el centro del Universo creado por Dios
y se mantiene estática en medio de la nada.

Solo a un imbécil como yo
(y a Copérnico y otros tantos charlatanes antes y después de él)
se le pudo ocurrir la ridícula, estúpida y absurda idea
de que es el Sol quien es el centro de nuestro sistema planetario
y que la tierra y todos los demás planetas a su alrededor giran en torno al Sol.

Imploro humildemente vuestro perdón, sus señorías,
Suplico vuestra benevolencia y compasión…

(¡Y por mí,
púdranse en el infierno
que sus mentes enfermas y estúpidas han creado,
malditos retrógrados fanáticos del oscurantismo,
porque aunque a ustedes no les dé la gana,
aun así se mueve
y eso hasta un anciano ciego como yo puede verlo,
malditos fascistas del Medioevo!)

Por: Ezequiel
(César Santos Jr.)
septiembre6@hotmail.com
(507) 65934165
29-05-2009

No hay comentarios:

Publicar un comentario