domingo, 29 de enero de 2012

Limbus


Limbus



La soledad no me había venido a visitar desde hacía días
y como me encontró solo,
adelantó todo lo que no había podido
durante todo este corto tiempo
que fui tan inmensamente feliz,
en este estado alterado de conciencia tan hermoso,
que parecía un sueño...

Imploré ayuda,
imploré compañía,
pero nadie me respondió,
o me entendió...
Como sea, al final el resultado fue el mismo…

Ser feliz es una cuestión de convicciones,
o eso dicen por ahí...
Y yo lo intento,
en verdad lo intento
y lo sigo intentando...

Porque debo suplicar tanto por un poco de atención y cariño?
Porque tiene que ser tan difícil
que te demuestren lo que supuestamente sienten por ti?

Es demasiado pedir?

Soy, para variar, demasiado exigente?

O simple y sencillamente,
para variar,
es mi culpa por ser quien soy?


Por: Ezequiel
(César Santos Jr.)
(507) 65934165
29 de Enero de 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario