Sé que no te lo he dicho aún…
Sé que no te lo he dicho aún,
porque cuando al fin,
después de tantas y tantas cosas que pasaron
para que al fin estuviéramos juntos,
te vi ahí, frente a mí,
las palabras se me quedaron ahogadas en la garganta
o en alguna parte de mi cerebro
y lo único que quería y quiero
y lo único que hice y hago
fue mirarte a los ojos,
idiotizado porque eras y eres mis sueños hechos realidad,
un sueño que tantas y tantas veces soñé
(muchas veces, incluso despierto, con los ojos abiertos)
y que estabas ahí, frente a mí,
a solo centímetros de mis manos y de mis labios...
Así que el pedirte un beso, me salió del alma, se me salía por los poros...
Sé que no te lo he dicho aún,
pero aferrarme a tu recuerdo me ha mantenido no solamente cuerdo,
me ha mantenido vivo...
Ha sido demasiada mierda la que he tenido que pasar,
solo, luego de que te fuiste de mi vida
y tu recuerdo fue y es mi medicina,
mi remedio, la cura y solución de todos o casi todos mis males...
Llego un momento en que creí que jamás te iba a volver a ver,
bueno, al menos no en el mundo real...
Ya te habías convertido, ya eras, ya eres mucho más que un rostro,
eras y eres un sentimiento con nombre propio,
con tu nombre grabado en cada partícula de mi ser...
La última vez, cuando te fuiste de mi vida,
ya estaba enamorándome de ti,
pero esta vez, cuando al fin todo lo que tantas veces soné se hizo realidad,
cuando al fin regresaste a mi lado
(aun no sé cómo, pero lo hiciste),
todo fue... perfecto...
Fue el éxtasis total,
el sentir que mi piel se desintegraba cuando me tocabas,
cuando te tocaba,
que el dolor y el placer eran una misma cosa,
que mi cuerpo, alma y mente estaban concentrados en una sola cosa:
AMARTE,
comerte viva,
devorarnos el uno al otro...
Fue como que me colocaran una bomba atómica en el corazón
y verlo luego estallar frente a mis propios ojos,
no puedo expresar totalmente con palabras lo inmensamente feliz que fui,
que soy estando a tu lado...
Tú, tú hiciste que el estar vivo valiera la pena...
No te lo voy a negar,
eres la única mujer que me ha hecho sentir vivo en mucho, mucho tiempo...
Me sentí presa y cazador al mismo tiempo,
fui y soy barro en tus manos...
Y por eso,
sentí que me quitaron el piso de debajo de los pies
cuando me dijiste que “le pertenecías a otro hombre”,
algo que jamás mencionaste mientras tu cuerpo y el mío se hacían uno solo
y algo que a mí jamás se me pudo haber imaginado escuchar de tus labios...
Todo aquello que soñaba decirte,
todos los poemas que te he escrito,
que te escribo y que te sigo escribiendo,
todo el amor que sentía y siento en mi corazón
con tu nombre grabado en cada una de las gotas de mi sangre,
se fueron de golpe al abismo más profundo,
un abismo infinitamente más profundo que el mismísimo infierno...
Así me sentí,
sentí que me arrancaban el corazón del pecho,
que me clavaban un cuchillo en el corazón
y luego le daban vuelta, lentamente
y me dejaban desangrándome poco a poco
para ver cómo me iba desmayando
y para que me doliera cada vez más...
Y si, si, y mil veces sí,
para mí el que nuestros cuerpos se buscaran
y nuestras manos recorrieran nuestros cuerpos
y nuestras bocas se unieran en uno y mil besos fue mucho más que eso,
fue pasión, fue fuego, fue un volcán en erupción,
fueron todas las estrellas del universo haciendo explosión al mismo tiempo,
fue todo eso y más, mucho mas...
Y no, no y mil veces no,
no quiero que te vayas de mi vida,
no después de buscarte tanto y tanto...
No te vayas nunca de mi lado, te lo pido, te lo imploro, te lo suplico...
No solo te ruego,
te imploro de rodillas si es necesario que no me dejes,
que te quedes conmigo,
que me permitas seguirte adorando, amando, queriendo, idolatrando...
Te pido por favor que me dejes seguir siendo tu amante fiel,
de aquí en adelante...
No te exijo a cambio nada
más que me dejes amarte igual o más
que aquel día en aquella solitaria playa,
de ahora en adelante y por el resto de mis días...
Soy tuyo, haz conmigo lo que quieras...
TE AMO (así, en mayúsculas)
con todas las fuerzas de mi revolucionario corazón...
Hasta siempre, Amor mío...
Mediados de 2006
No hay comentarios:
Publicar un comentario