“César, tu drama humano es más interesante y conmovedor que todas las telenovelas basura que transmiten nuestros oligárquicos medios de comunicación.
De hecho, no sólo es real y sincero, sino que no viene contaminado con propagandas estúpidas, ni se transmite a horarios inaccesibles para que el pueblo cansado de trabajar se termine de embrutecer.
Con algo así, uno sí puede identificarse, porque en la vida real de cada uno existen dramas que no compartimos (por temor a ser juzgados), donde podemos ser villanos o héroes o ambas cosas a la vez.
Todos tus amigos deseamos que tu historia tenga un final feliz, o sino que te cases al final, lo que sea que te haga feliz.”
13 de Marzo de 2011
This is the End of the World as We Know It…
Or is it???
Mientras el resto del mundo estaba inundado en la propaganda amarillista relacionada con el Tsunami en Japón y la situación política de Libia (y no necesariamente en ese orden), una duda existencial seguía sacudiendo mi cerebro igual que desde hace un año:
¿En qué momento todo aquello que construí (y construimos) y que me hacia tan inmensamente feliz con la mujer que más intensamente he amado en lo que llevo de vida se desintegró, y cómo fue que ocurrió eso?
¿Acaso no hay forma de reconstruir lo que perdimos?
¿Acaso estoy condenado a la soledad eterna por el resto de mis días?
Y mientras hacía incontables diligencias, en plena tarde, con el calor infernal de estas fechas terminando de freírme las neuronas, la vi desde el autobús en el que iba rumbo a hacer mas diligencias, ahí estaba ella, justo en la entrada del trabajo de su hermana, mi ex cuñada, con la expresión mas triste y furiosa que recuerdo haberle visto durante los años que llevo de conocerla…
Y no pude resistir la tentación de llamarla por teléfono…
Y me saque del alma todo lo que tenia atorado en el corazón durante los últimos meses y que no me dejaba vivir en paz:
Que la amaba con todas las fuerzas de mi alma y que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario, lo que sea que ella me pidiera, lo que fuera, con tal de estar con ella por el resto de mis días…
Que quería casarme con ella, tener dos hijos con ella, comprar una casa, irnos a vivir juntos, y envejecer hasta ser dos pasitas humanas, agarrado de su mano…
Y me sentí en paz conmigo mismo, como si me hubiera quitado un inmenso peso de encima de mis hombros…
Y mientras el destino de mi vida pendía de lo que me fuera a decir, ella resumió la respuesta más transcendental de todos los tiempos en una sola palabra:
NO…
(Porque me odia con todas sus fuerzas y porque por mi culpa ha dejado de ser humana y ahora es una piedra sin alma ni corazón…)
Fin de la conversación…
(¿O no?)
(¿Habrá un final feliz a todo esto?)
(Amanecerá y veremos si sí o si no…)
Por: Ezequiel
(César Santos Jr.)
septiembre6@hotmail.com
(507) 65934165
13 de Abril de 2011
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